Coreografías de campo

respirar el campo y dejarnos llevar por sus ritmos biológicos.

La vida en las urbes cada vez tiene un ritmo más vertiginoso, lo que dibuja un mapa de cuerpos cuyos movimientos nada o poco tienen que ver con su relación con lo natural; convirtiendo el accionar de la masa en un ir y venir ansioso y sin sentido en el que cada vez la conciencia del propio cuerpo es menor y está más teledirigida.

Ahora más que nunca se hace necesario respirar el campo y dejarnos llevar por sus ritmos biológicos, volviendo a vincular nuestro cuerpo con la naturaleza desde una perspectiva ecosocial de respeto por nosotras mismas y por el medioambiente.

Todo trabajo tiene sus códigos. El mundo rural sabe mucho de tiempos, de pausas, de ritmos y tránsitos naturales. Las labores del campo siempre han estado en sintonía con la tierra y, en su quehacer, los cuerpos han ido generando coreografías de movimiento que no han sido estudiadas o valoradas desde una perspectiva performativa.

Para ello es necesario volver a acercarnos a la sabiduría de la tierra y de todas aquellas personas que la han trabajado y lo siguen haciendo tanto desde una visión tradicional como ecológica. A partir del conocimiento atesorado por ellas reconoceremos el valor de sus cuerpos y su memoria.

Se plantea pues un acercamiento al análisis del hacer de estas trabajadoras del ámbito rural y sus movimientos corporales mientras llevan a cabo su labor. D esde u n contexto agroecológico, donde se hace necesario pensar el territorio y la economía desde otros lugares, surge “Coreografías de campo”: una aproximación a la tierra desde otro paradigma, pero con todo el respeto que se merecen las personas que durante años la han trabajado.
El diálogo respetuoso con el medio natural pone así en relación valores culturales de la tradición local a través de procesos artísticos contemporáneos que hacen uso de los lenguajes del arte de acción y de la mediación, favorecedores del compromiso social y ecológico desde la estética a la ética, para la aplicación del arte a la vida. La dimensión sociopolítica de las obras de arte facilita así el respeto a la cultura tradicional, salvaguardando el patrimonio natural y cultural insular.

La sensibilización por el ámbito rural desde una perspectiva contemporánea favorecerá el acercamiento a sus gentes y costumbres desde una perspectiva artística y a través de acciones e intervenciones sobre el terreno.
El proyecto de investigación y creación artística “Coreografías de Campo” se sustenta pues sobre el estudio y análisis de la figura anatómica y la gestualidad de las personas trabajadoras del campo reconociendo sus cuerpos y poniéndolos en primer plano.

El sector de la agricultura y las personas que lo sustentan serán registrados en esta fuente primaria que es el cuaderno de campo en base a la observación directa. Como en toda investigación que se precie, la generación de ese cuaderno servirá como herramienta visual donde, a modo de anotaciones, se volcará todo el trabajo realizado.

Este cuaderno de campo se convertirá en un documento de acceso público virtual desde la perspectiva del arte contemporáneo como archivo de la realidad rural. Para este registro documental se solicitará la participación de personas que vivan y/o trabajen en el área rural, retratándolas en el espacio que habitan y trabajan.

Se tomarán imágenes donde las personas llevarán a cabo sus coreografías de campo sobre el terreno y cuyos movimientos serán reinterpretados después por la propia artista.

Equipo

  • ziREjA: fotógrafa. Dirección de arte.
  • Fidel Darias: Apoyo en gestión y producción.

Contratación irene@zireja.com

Teléfono: +34667625720